Alexandra se levantó al rededor de las 10 de la mañana cuando su perro se lanzó a su cama a despertarla, se arregló, desayunó con su madre y su hermano pequeño y salió a la calle a reunirse con un grupo de amigos. Ella es estudiante de marketing, tiene 23 años y le gusta mucho el arte, el diseño y pintar.
En el grupo de amigos con los que se encontró está Joaquín, esa mañana él también se levantó temprano, desayunó junto a sus dos hermanos y sus padres, jugó un momento con su gato tuerca y salió. Él es estudiante de medicina, tiene 23 años y le apasiona el fútbol.
Alexandra y Joaquín se reunieron junto a otros amigos y amigas en el parque de la Alameda el primero de julio de este año para celebrar el día del orgullo.
¿Leyendo la descripción de estas dos personas podrías identificar si uno de ellos pertenece al grupo LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transsexuales e intersexuales) ?
Parece improbable diferenciarlos verdad, ya que ambas descripciones pertenecen a dos seres humanos, desarrollando una actividad. Y así es como hay que ver a todas las personas en el mundo, como a seres humanos. Dejando a un lado la orientación sexual o la identidad de género que cada uno tiene, todos somos personas. Por lo que todos merecemos vivir en igualdad de condiciones, tener acceso a los mismo derechos y no se debe permitir que se vulneren los derechos de personas que pertenezcan al grupo LGBTI.
El día del orgullo las calles se vistieron de colores, disfraces y alegría. Parecía una fiesta, la gente cantaba, se reía y compartía en torno a una sola causa. Alexandra es heterosexual, pero acudió a la marcha para acompañar y apoyar a su amigo Joaquín y otro amigo, quienes son gays. Ella explica que en su grupo de amigos siempre se los ha aceptado y valorado porque son grandes personas y nunca se ha dado importancia a su orientación sexual.
Joaquín contó abiertamente a sus amigos sobre su tendencia sexual hace 7 años, explica que de no haber sido por sus amigos se le habría hecho muy difícil aceptarse como es. Cuenta que lo apoyaron desde un inicio y que siempre le motivaron a amarse como es. Comenta que viene de una familia quiteña muy conservadora, y que compartir con su familia sobre su orientación sexual fue muy difícil, dice contento que les contó hace 5 años y que a pesar de que vivieron momentos complicados actualmente lo aman sin importar nada.
Julia Sandra Bernal, abogada y profesora de la Universidad del Norte, Colombia. En su libro:
Los derechos humanos: Una mirada transdisciplinar, determina que tanto el día del orgullo como campañas de comunicación durante el resto del año sirven para que se promuevan, se divulguen y se reconozcan los derechos humanos de poblaciones diversas. Dice que el eje estratégico debe ser el respeto por la diferencia y un eje social con un modelo de inclusión.
El 1 de julio la fiesta del orgullo promovió mediante la celebración de una marcha, eventos artísticos y festividades el que se reconozca al grupo LGBTI en igualdad de condiciones que al resto de personas, que sus derechos no sean violentados. Pidieron tolerancia, respeto y equidad.
En el grupo de amigos con los que se encontró está Joaquín, esa mañana él también se levantó temprano, desayunó junto a sus dos hermanos y sus padres, jugó un momento con su gato tuerca y salió. Él es estudiante de medicina, tiene 23 años y le apasiona el fútbol.
Alexandra y Joaquín se reunieron junto a otros amigos y amigas en el parque de la Alameda el primero de julio de este año para celebrar el día del orgullo.
¿Leyendo la descripción de estas dos personas podrías identificar si uno de ellos pertenece al grupo LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transsexuales e intersexuales) ?
Parece improbable diferenciarlos verdad, ya que ambas descripciones pertenecen a dos seres humanos, desarrollando una actividad. Y así es como hay que ver a todas las personas en el mundo, como a seres humanos. Dejando a un lado la orientación sexual o la identidad de género que cada uno tiene, todos somos personas. Por lo que todos merecemos vivir en igualdad de condiciones, tener acceso a los mismo derechos y no se debe permitir que se vulneren los derechos de personas que pertenezcan al grupo LGBTI.
El día del orgullo las calles se vistieron de colores, disfraces y alegría. Parecía una fiesta, la gente cantaba, se reía y compartía en torno a una sola causa. Alexandra es heterosexual, pero acudió a la marcha para acompañar y apoyar a su amigo Joaquín y otro amigo, quienes son gays. Ella explica que en su grupo de amigos siempre se los ha aceptado y valorado porque son grandes personas y nunca se ha dado importancia a su orientación sexual.
Joaquín contó abiertamente a sus amigos sobre su tendencia sexual hace 7 años, explica que de no haber sido por sus amigos se le habría hecho muy difícil aceptarse como es. Cuenta que lo apoyaron desde un inicio y que siempre le motivaron a amarse como es. Comenta que viene de una familia quiteña muy conservadora, y que compartir con su familia sobre su orientación sexual fue muy difícil, dice contento que les contó hace 5 años y que a pesar de que vivieron momentos complicados actualmente lo aman sin importar nada.
Julia Sandra Bernal, abogada y profesora de la Universidad del Norte, Colombia. En su libro:
Los derechos humanos: Una mirada transdisciplinar, determina que tanto el día del orgullo como campañas de comunicación durante el resto del año sirven para que se promuevan, se divulguen y se reconozcan los derechos humanos de poblaciones diversas. Dice que el eje estratégico debe ser el respeto por la diferencia y un eje social con un modelo de inclusión.
El 1 de julio la fiesta del orgullo promovió mediante la celebración de una marcha, eventos artísticos y festividades el que se reconozca al grupo LGBTI en igualdad de condiciones que al resto de personas, que sus derechos no sean violentados. Pidieron tolerancia, respeto y equidad.





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