Era una tarde fría, las calles Quito se llenaban de pequeñas gotas de lluvia, era momento ideal para realizar una excursión al centro histórico de la cuidad. Iniciamos nuestro recorrido con mis compañeros de la universidad nos dirigimos al centro, durante los veinte minutos del viaje, visualizamos poco a poco la arquitectura moderna se trasformaba, las calles eran más angostas, y las casas adornadas con sus balcones, nos trasladaron al pasado.
A
ritmo muy pausado pudimos observar, la arquitectura colonial que conjuga cada
rincón del centro. Lo primero que se aprecia es la hermosa y florecida PlazaGrande donde por varios años ha sido testigo silencioso de la historia del
Ecuador, así como de varias anécdotas de los “jubilados” que pasan horas
sentados en las bancas de metal con periódico en mano.
En
el centro de la plaza se encuentra uno de los monumentos más significativos
para la cuidad y el país que es honor a los próceres del 10 de Agosto de 1809,
protagonistas del Primer Grito de la Independencia ante el poder de España. A
sus alrededores se hallan el Palacio Nacional, la colonial Catedral, el Palacio
Arzobispal y el Municipio quiteño, siendo una maravilla para el espectador.
Nos
detuvimos un rato para observar, una de las iglesias más conocidas del centro
histórico “La Compañía” llena de misticismo, hace que con su relevante diseño y
sus majestuosas cúpulas, brinde un aire colonial a todo espectador que se
detenga a mirarla.
Tras
habernos impregnado de un poco de historia, tomamos rumbo hacia una de las
iglesias que identifica a los quiteños “San Francisco” es uno de los templos
que posee una belleza excepcional, con sus capillas laterales y sus templos
laterales que albergan numerosas pinturas y esculturas de los maestros de la
Escuela Quiteña siendo una impresionante joya artística.
Llegamos
a la parte final del recorrido pero no menos importante, unos de los barrios
más legendarios del centro histórico de Quito. “La Ronda” se ha convertido en
una de las zonas más preferidas por bohemios y románticos, a diario muchos
quiteños visitan su alrededor, para
compartir con amigos, familiares y con su pareja que te hará sentir enamorado
de Quito.
Se
puede disfrutar de algunos restaurantes de comida típica ecuatoriana, que
ofrecen un sin número de bocadillos que dejara tu paladar fascinado, como las
empanadas de viento y de morocho, además puedes encontrar diferentes tiendas de
dulces tradicionales y unos exquisitos helados de sabores únicos, como los que
ofrece “Dulce Placer”.Es hora de tomar un descanso y dejarnos llevar por la esencia única de este lugar, junto con los famosos canelazos quiteños que con un sorbo puedes sentir como tu cuerpo se abriga instantáneamente y como no con las deliciosas empanadas de viento que hacen una experiencia única que no te la puedes perder.
Caminar
por la ciudad amurallada mientras cae la noche, visitar la plaza grande
recorrer sus alrededores, son algunas de las actividades que se pueden realizar
en el centro histórico de Quito, un lugar lleno de romanticismo, pero sobre
todo de historia.
Por: Gabriela Ríos





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