El pavimento mojado y la electricidad en el aire es lo que ha quedado después de un largo día lluvioso, las iglesias de piedra y la arquitectura de siglos pasados componen el ambiente colonial que nos rodea. Son aproximadamente las 8PM y ya nos encontramos en la Plaza de la Independencia, el corazón mismo del Centro Histórico de Quito, donde nos encontramos con nuestro profesor y guía de la noche, Andrés Arizala.
Nuestra primera parada es en
el centro de la plaza misma, donde analizamos las cuatro edificaciones que nos
rodean. “Todas las ciudades españolas tienen un diseño similar, pues en tiempos
coloniales el centro mismo de la ciudad debía, sí o sí, tener una plaza, pues
allí se concentraba el comercio. Además de esto en cada lado de la plaza se
encontraba la casa de la alta jerarquía monárquica (Palacio de Carandolet), una
iglesia, el edificio del municipio y la casa de la comunidad religiosa predominante” nos
comenta Andrés mientras el grupo toma fotografías de los alrededores.
El recorrido continúa por
mítica calle García Moreno, camino que presenció la muerte del ex presidente Gabriel
García Moreno un 6 de Agosto de 1875. Nuestra siguiente parada nos sitúa en la
iglesia Jesuita ‘La Compañía de Jesús’, donde rápidamente notamos los rasgos de
arquitectura barroca en su fachada, misma que fue pretendida por el gobierno
Estadounidense a comienzos del siglo XX, por su impresionante despliegue de
características de arquitectura árabe mudéjar; otro hecho curioso de ésta
parada se encuentra frente a la iglesia, a unos 10 metros por encima del suelo,
tiene alas y una ‘gran sorpresa’, se trata del ángel de Vergara, que entre sus
piernas tiene un miembro sexual masculino, que se cuenta fue hecho como
protesta a la iglesia por parte del artista ‘Don Vergara’.
El frío comienza a sentirse
más, pero es desplazado por los pasos que nos llevan a nuestra siguiente
parada, La Plaza/Iglesia de San Francisco. Las luces LED y la maquinaria de
construcción muestran los avances de la parada ‘San Francisco’ del próximo
Metro de Quito que sigue en su fase de construcción y adecuación; la
tradicional Iglesia de San Francisco con su arquitectura colonial
característica alberga pinturas religiosas, decoraciones laminadas en oro,
leyendas como la de Cantuña y el título de ser el mayor complejo arquitectónico
en un centro histórico de toda América.
Nos acercamos a nuestra
penúltima parada, pasando por la angosta calle García Moreno, debajo del Arco
de la Virgen, allí observamos el actual Museo de la Ciudad, que se instala en
el lugar donde alguna vez fue el Hospital San Juan de Dios; lugar donde nos
comenta Andrés, se caracterizó por ser un hospital donde iban los pacientes a
morir, pues la falta de recursos y la utilización de técnicas ‘médicas’ poco
ortodoxas sentenciaban el destino de muchos de los pacientes que llegaban en
busca de una cura para su enfermedad.
Unos pasos más hacia el sur
nos regalan una hermosa vista de la loma ‘El Panecillo’ y de su Virgencita que
si bien se oculta tras la neblina, nos muestra su peculiar silueta a los que
nos tomamos unos minutos para verla. Peculiar es la palabra utilizada para
describir el diseño de la Virgen del Panecillo, pues en su espalda hay un par
de alas y se encuentra pisando a una serpiente que representa a Lucifer; rasgos
que la convierte en una ‘Virgen Apocalíptica’.
Música folklórica y el
tránsito de muchas personas y vehículos nos indican que hemos llegado a nuestra
última parada, el tradicional y turístico barrio quiteño ‘La Ronda’ que se
caracteriza por sus restaurantes, empanadas de viento, canelazos y shows
folklóricos en vivo. Andrés anuncia el final del corto ‘tour’ que hemos tenido
por el Centro Histórico, después de conocer mucha información e historia que
gran parte de quiteños no conocen, después de nuestra cobertura en vivo y de
sentir la magia del Centro Histórico en la noche, se puede decir que
definitivamente es un lugar que vale la pena vivirlo en persona, pues crea una
dicotomía, pasado y presente, fantasía y realidad.
JLC



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